Quince chefs peruanos recibirán un entrenamiento profesional remunerado en uno de los mejores hoteles del mundo
En febrero de 2010, la Revista Cosas dedicó un reportaje a un hito poco común: quince cocineros peruanos seleccionados para recibir un entrenamiento profesional remunerado durante un año en el Hotel Ritz-Carlton de Naples, Florida. El proceso de selección fue coordinado por Universal Student Exchange (USE).
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Resumen
Para un estudiante de gastronomía u hotelería, este reportaje muestra de forma concreta lo que significa una Experiencia Profesional en Estados Unidos: la posibilidad de trabajar y aprender, con un salario, dentro de uno de los hoteles más prestigiosos del mundo. No es un viaje turístico, sino una experiencia profesional formal de doce meses.
El artículo también revela qué buscan los empleadores estadounidenses. David Codney, sous-chef ejecutivo del Ritz-Carlton, y Emily Duncan, de Recursos Humanos, viajaron al Perú para entrevistar personalmente a los candidatos. Por encima de la técnica culinaria —que daban por descontada— valoraban la pasión y la cultura de servicio.
Para quien evalúa un programa de entrenamiento profesional en el extranjero, el caso deja una guía clara: el diferencial no está solo en saber cocinar, sino en la actitud, el trato al cliente y la historia personal que cada candidato es capaz de transmitir.
Lo más importante es que el cliente es lo primero. Nuestra cultura es una cultura del servicio, que implica que siempre tienes que producir lo mejor.
David Codney, sous-chef ejecutivo del Hotel Ritz-Carlton de Naples
Buscamos la pasión. Todos parecen tener un perfil similar en lo que a la cocina se refiere. Pero cuando cuentan su historia personal, les diferencia el entusiasmo con el que hablan. Y eso es lo que tenemos en cuenta.
Emily Duncan, Recursos Humanos del Ritz-Carlton
Transcripción del artículo
Sazón peruana en el Ritz-Carlton. Dentro de poco, quince chefs peruanos tomarán un avión rumbo a Florida, Estados Unidos, para realizar prácticas remuneradas en uno de los mejores hoteles del mundo.
Gastón Acurio alguna vez dijo: «Estamos en la etapa del pionero, inventando un mercado que aún no existe». Se refería a la oportunidad que tiene la cocina peruana de despertar el interés del mundo gracias a su calidad gastronómica. Aunque todavía está en estado de germen, esta etapa augura un futuro muy próspero. Las escuelas de chefs están llenas hasta reventar. Cada día hay nuevos restaurantes. Y franquicias peruanas como, precisamente, Astrid & Gastón y La Mar se expanden por insólitos rincones del planeta. Bembos ha llegado a la India. Nada más y nada menos.
David Codney, sous-chef ejecutivo del Hotel Ritz-Carlton de Naples, y Emily Duncan, representante de Recursos Humanos de la empresa, visitaron el Perú el pasado mes de enero. No solo venían a probar las delicias de la gastronomía peruana. Su misión era reclutar a quince estudiantes y egresados de los mejores institutos de cocina. Los elegidos realizarán prácticas remuneradas durante doce meses en este hotel de Florida, Estados Unidos. La empresa de intercambio cultural Universal Student Exchange (USE) coordinó el proceso de selección.
Una cultura de servicio
La búsqueda se concentró en dos días, durante los cuales hubo entrevistas, clases magistrales y pruebas sobre los fogones. Los criterios de esta pesquisa, sorprendentemente, no se limitaban a las aptitudes culinarias de los postulantes. ¿La razón? Para un hotel del prestigio del Ritz-Carlton, la atención es lo que marca la diferencia.
«Lo más importante es que el cliente es lo primero», explica David Codney. «Nuestra cultura es una cultura del servicio, que implica que siempre tienes que producir lo mejor. En el Hotel Ritz-Carlton estamos muy orgullosos de lo que hacemos y siempre buscamos satisfacer a todos los clientes. Esto es fundamental para nosotros. Si la gente no siente un vínculo emocional, no va a volver a un restaurante. Y queremos que los clientes vuelvan cada día».
Hablemos de comida
La pregunta es obvia. ¿Y la calidad de la comida? ¿Acaso no hay que tenerla en cuenta? «La comida forma parte del servicio», contesta. «Para muchas personas, comer es algo emocional. Ante la pregunta de cómo se la pasaron durante sus vacaciones, la mayoría contesta que la comida les gustó. Por eso, lo que tratamos de hacer es que la gente venga a nuestro hotel y diga que la comida fue fantástica y que el resto también le pareció estupendo. Queremos un paquete completo: las habitaciones, el servicio, la música... Todo debe ser perfecto».
En ese paquete, por supuesto, se incluye la presentación de un plato. La labor que se lleva a la cocina no solo es una profesión, sino, además, un arte. Al fin y al cabo, la comida entra primero por los ojos. «Absolutamente», afirma Codney. «Uno siempre quiere comer platos que luzcan bien. Cuando los miras, te entra hambre. Los aromas, por cierto, también son importantes por la misma razón».
El criterio definitivo
Por las oficinas de Universal Student Exchange han pasado muchos candidatos durante los dos días que duró la selección. A la hora de definir el criterio que ha decantado la balanza, Emily Duncan lo tiene claro: «Buscamos la pasión. Todos parecen tener un perfil similar, sobre todo en lo que a la cocina se refiere. Pero cuando cuentan su historia personal, sus recuerdos de la infancia, les diferencia el entusiasmo con el que hablan. Y eso es lo que tenemos en cuenta».
Los elegidos
Los quince seleccionados para realizar las prácticas en el Hotel Ritz-Carlton de Naples, Florida, fueron: Aldo Gino Cardini Beretta, Raquel Alexandra Churata Paredes, Daniel Ernesto Díez Elías, Rubén Néstor Pichilingue Guizada, Cindy Andrea Labrín Valdiviezo, Fernando André Villaizán Torrejón, Rosa Carolina Urrelo Osores, Santiago Daniel Lanza Montenegro, Víctor Hugo Junior Solano del Villar, Juan Pablo Boy Ramos, Paulo André Cotrina Becerra, Juan Pablo Vélez Terán, María Alejandra Fiestas Paredes, Christian Javier Minaya Alhuay y Rosa Illiana Gómez Moscoso.
Por qué es relevante para ti
Este reportaje sigue siendo relevante para cualquier estudiante de cocina, gastronomía u hotelería que evalúe una experiencia internacional. Las Experiencias Profesionales que gestiona USE permiten justamente esto: trabajar de forma remunerada en hoteles y restaurantes de primer nivel en Estados Unidos, adquiriendo una experiencia que difícilmente se consigue de otra forma.
Da el siguiente paso con USE
Si estás evaluando una experiencia internacional, Universal Student Exchange (USE) puede orientarte en cada paso del proceso, desde la postulación hasta el viaje.
- Entrenamiento profesional remunerado en USA
- Programas Internship y Trainee en Estados Unidos
- Testimonios de participantes de USE
